Química y operación para la minería

Caso documentado: filtraciones de agua y falla de sostenimiento con concreto lanzado

Un sistema de sostenimiento puede incluir concreto lanzado, anclajes y malla, y aun así resultar insuficiente cuando la roca cambia sus propiedades por efecto del agua. En estas circunstancias, el diagnóstico necesita determinar qué mecanismo está deteriorando la estabilidad antes de atribuir la falla a un material o a su dosificación.

Un estudio de Su, Liu y Wu (2026), publicado en Water, documenta un caso de galerías de gran sección en una mina de Xinjiang, China, con capas alternadas de arenisca y roca arcillosa sensibles a las filtraciones. Su valor es mostrar cómo la condición hidrogeológica obligó a replantear una solución de sostenimiento y cómo se verificó el resultado en campo.

El artículo analiza un sistema completo de sostenimiento, en el cual el concreto lanzado era uno de los componentes; los resultados pertenecen a esa mina y no representan una prueba aislada de desempeño de shotcrete.

El punto de partida: roca débil y sostenimiento insuficiente

Los investigadores observaron una intersección de galerías excavada en un macizo con capas alternadas de arenisca y roca arcillosa. Parte del sostenimiento existente utilizaba pernos, malla y concreto lanzado. En ciertas zonas, el sistema mostraba desplazamientos de hastiales, daño del recubrimiento y subsidencia del techo.

La inspección identificó filtraciones, degradación de roca arcillosa y acumulación de agua. No era suficiente explicar el problema como una falla del concreto lanzado: las propiedades y la estabilidad del soporte estaban cambiando por la presencia de agua y la redistribución de esfuerzos.

El trabajo combinó levantamiento geológico, mediciones de deformación y simulaciones para determinar por qué el sostenimiento previsto resultaba insuficiente en esas condiciones.

La condición crítica: agua que debilita el macizo rocoso

La investigación encontró que las perturbaciones de excavación podían abrir trayectorias de filtración a través de las capas. El agua que ingresaba al macizo favorecía el ablandamiento y la degradación de la roca arcillosa, elevando las deformaciones alrededor de la galería.

En una simulación del estudio, la convergencia entre techo y piso aumentó de 102 mm en condición seca a 192 mm cerca de la saturación; la convergencia entre hastiales pasó de 75 a 176 mm. Son resultados del modelo numérico, utilizados para analizar sensibilidad al agua, no mediciones directas de campo.

En la inspección real se describieron desprendimientos locales de concreto lanzado, daños por cortante y pérdida de soporte asociada con el deterioro de la roca. Esto muestra por qué la adherencia y estabilidad del material colocado dependen también de la integridad de la superficie que lo sostiene.

Una evaluación necesita distinguir humedad superficial, filtración activa, presión de agua, mineralogía y deformación; estas condiciones corresponden a mecanismos diferentes.

La corrección no fue simplemente “usar otro producto”

La intervención documentada combinó medidas de control del agua y refuerzo del sostenimiento: impermeabilización y drenaje, anclajes, inyección de cables de anclaje, malla y concreto lanzado, con parámetros diferenciados según las zonas estudiadas.

Para verificar su comportamiento, los autores implementaron el esquema en una prueba industrial y registraron desplazamientos de la excavación. Durante los primeros siete días se reportaron convergencias acumuladas de 37.5 y 31.5 mm en las direcciones monitoreadas; después, la velocidad de deformación disminuyó y se estabilizó alrededor de 0.1 mm por día en las mediciones descritas.

Las convergencias totales registradas fueron aproximadamente 70 mm en los hastiales y 79 mm entre techo y piso. Estas cifras describen el resultado observado para la intervención integral, bajo las condiciones específicas del estudio.

La decisión técnica se centró en intervenir el mecanismo hidráulico-geotécnico y comprobar la estabilidad del conjunto, en lugar de interpretar la falla como un problema de un único producto.

Por qué modificar únicamente la mezcla de concreto no habría sido suficiente

Los acelerantes y otros componentes de una mezcla pueden influir en propiedades como desarrollo temprano de resistencia, consistencia y comportamiento durante la colocación. Sin embargo, en el caso analizado, el mecanismo principal incluía debilitamiento y deformación del terreno por efecto del agua.

Ajustar la formulación sin controlar la filtración ni comprobar la capacidad del sistema podría haber dejado intacta la causa del movimiento de roca. Por eso el estudio incorporó manejo hidráulico, anclajes, refuerzo y concreto lanzado como solución integrada.

En aplicaciones de shotcrete con agua activa, la American Shotcrete Association también advierte que las filtraciones pueden interferir con la adherencia del concreto fresco; es necesario caracterizar y controlar esa condición según el proyecto.

El error de diagnóstico ocurre cuando se confunde producto con condición

Cuando una aplicación falla, existen varias interpretaciones posibles:

  • el producto es incorrecto;
  • la dosificación es insuficiente;
  • el equipo no trabaja correctamente;
  • la superficie está mal preparada;
  • el agua cambió la interfaz;
  • la carga real es distinta;
  • el método está fuera de su ventana de aplicación.

Si se asume desde el inicio que el producto es la causa, la respuesta puede ser cambiar de proveedor o aumentar dosis.

Eso puede consumir tiempo y material sin corregir el mecanismo real.

El diagnóstico debe comenzar comparando dónde funciona y dónde no.

Comparar zonas puede revelar la variable crítica

Cuando una solución funciona de manera estable en ciertas áreas y falla en otras, la diferencia entre ambas condiciones se convierte en información de diagnóstico.

Conviene revisar:

  • tipo de sustrato;
  • humedad;
  • ingreso de agua;
  • temperatura;
  • geometría;
  • preparación;
  • tiempo de aplicación;
  • equipo;
  • operador;
  • espesor;
  • carga;
  • curado.

Si producto, equipo y procedimiento permanecen constantes, pero cambia una condición específica, esa variable merece atención prioritaria.

El caso publicado muestra que la caracterización hidrogeológica fue determinante para identificar el mecanismo de inestabilidad y definir el sistema combinado de sostenimiento.

La misma lógica aparece en otros sistemas

Este principio no se limita al concreto lanzado.

Control de polvo

Un tratamiento puede funcionar sobre una capa de rodadura y parecer ineficaz cuando el polvo visible proviene de material derramado.

La solución no falla necesariamente.

Se está tratando la fuente equivocada.

Estabilización de suelos

La cal puede ser adecuada para determinadas arcillas y generar problemas cuando existen sulfatos y condiciones químicas que favorecen expansión.

La categoría del material no basta.

Reparación de concreto

Un material de alta resistencia puede comportarse correctamente en laboratorio y presentar delaminación cuando su contracción o expansión térmica no son compatibles con el sustrato.

Controles de polvo en proceso

Un encapsulado o sistema de captación puede estar correctamente diseñado y perder eficacia por desgaste de sellos, filtros o boquillas.

La tecnología no cambió.

Cambió la condición operativa.

Diagnosticar por mecanismo evita cambiar variables al azar

Cuando se modifica simultáneamente producto, dosis, equipo y procedimiento, puede ser imposible saber qué corrigió el problema.

Una secuencia más útil es:

1. Definir el síntoma

¿Qué está ocurriendo realmente?

Desprendimiento, rebote, falta de adherencia, polvo, pérdida de caudal, deformación o consumo elevado.

2. Comparar condiciones

¿Dónde ocurre y dónde no?

3. Identificar la variable que cambia

Agua, sustrato, mineralogía, tránsito, temperatura, geometría, equipo o mantenimiento.

4. Formular una hipótesis técnica

¿Qué mecanismo conecta esa variable con el síntoma?

5. Probar una corrección controlada

Cambiar sólo las variables necesarias y registrar el resultado.

6. Verificar efectos secundarios

Una corrección puede mejorar una variable y perjudicar otra.

Una solución técnica tiene una ventana de funcionamiento

La idea de “ventana operativa” ayuda a evitar recomendaciones universales.

Una solución puede requerir:

  • cierto rango de humedad;
  • una superficie limpia;
  • determinado nivel de compactación;
  • un intervalo de temperatura;
  • una concentración de sólidos;
  • un tiempo de curado;
  • un caudal específico;
  • un mantenimiento mínimo.

Dentro de esa ventana, el desempeño puede ser estable.

Fuera de ella, la respuesta cambia.

La especificación debería documentar no sólo qué producto usar, sino también qué condiciones deben mantenerse.

El laboratorio no reproduce toda la condición de campo

Una prueba controlada es indispensable para conocer propiedades y comparar alternativas.

Pero no siempre incorpora:

  • flujo de agua;
  • geometría irregular;
  • variación de sustrato;
  • restricciones de acceso;
  • escala real;
  • mantenimiento;
  • cambios de clima;
  • condiciones de producción.

Por eso una prueba favorable no elimina la necesidad de validación representativa cuando la condición de campo es compleja.

La prueba debe diseñarse alrededor de la variable de riesgo.

Si el problema es agua, la prueba debe considerar agua.

Si el problema es tránsito, debe considerar tránsito.

Si el problema es deformación, debe considerar deformación.

Qué habría sido incorrecto concluir del caso

La investigación permite concluir que el control del agua y la selección de un sostenimiento apropiado pueden ser determinantes para la estabilidad cuando el macizo rocoso es sensible a la humedad.

El estudio no demuestra que la formulación original hubiera sido incorrecta, que los aplicadores hubieran cumplido todos los parámetros o que la mejora observada pueda atribuirse únicamente al concreto lanzado. Tampoco autoriza trasladar los espesores, componentes y desplazamientos medidos a otras minas.

La interpretación pertinente consiste en reconocer la dependencia entre condición hidrogeológica, diseño del sostenimiento y comprobación de desempeño.

Qué información debería levantarse antes de aplicar shotcrete en una zona con agua

Una evaluación puede incluir:

  • origen del agua;
  • distribución de filtraciones;
  • caudal aproximado;
  • presión cuando corresponda;
  • estado y rugosidad del sustrato;
  • presencia de material suelto;
  • drenaje disponible;
  • geometría;
  • mezcla propuesta;
  • acelerante;
  • espesor por pasada;
  • tiempo de acumulación;
  • resistencia temprana;
  • adherencia;
  • rebote;
  • comportamiento durante curado.

El objetivo es identificar si el agua puede mantenerse dentro de la ventana del sistema o si debe manejarse antes de proyectar.

La corrección debe comprobarse, no asumirse

Después de modificar la aplicación conviene verificar:

  • adherencia;
  • estabilidad del material;
  • calidad de testigos;
  • distribución de espesor;
  • presencia de vacíos;
  • ingreso residual de agua;
  • rebote;
  • comportamiento posterior.

La ausencia de falla inmediata no basta para demostrar que el problema quedó resuelto.

El seguimiento debe corresponder al riesgo del sistema.

Qué enseña este caso para otras decisiones técnicas

El caso establece una secuencia replicable de diagnóstico: caracterizar el mecanismo de falla, verificar el papel del agua y de las propiedades de la roca, diseñar el sostenimiento para esa condición y medir el resultado instalado.

Para una empresa que utiliza concreto lanzado, esto conecta la selección de material y su aplicación con la evaluación del soporte, el drenaje, la resistencia temprana y la adherencia. NIOSH documenta métodos de verificación de estas propiedades en minería subterránea.

La lección transferible es el método de evaluación, no una dosificación ni un procedimiento universal. TREGA puede participar dentro del alcance de su oferta de materiales y asesoría de aplicación, mientras el diseño geotécnico del sistema corresponde a los especialistas responsables del proyecto.

Referencias técnicas verificables

Fuentes externas que fundamentan los mecanismos descritos. La validez de cada intervención depende de la condición real del proyecto.

Preguntas frecuentes

¿El shotcrete puede aplicarse sobre superficies húmedas?+

Depende de la condición. Humedad superficial y flujo activo de agua no son equivalentes. La preparación y el manejo del agua deben responder a la condición real.

¿Más acelerante resuelve problemas de infiltración?+

No puede afirmarse de forma general. En el caso documentado, el acelerante formó parte de una secuencia específica junto con preparación y una capa inicial. Otras condiciones pueden requerir drenaje, inyección u otras medidas.

¿Cómo saber si la falla está en el producto o en la condición?+

Comparando zonas, materiales, agua, aplicación, equipo y carga. Si el producto funciona bajo unas condiciones y falla sistemáticamente cuando cambia una variable, esa diferencia orienta el diagnóstico.

¿Una prueba de laboratorio es suficiente para validar una solución?+

No cuando la variable crítica no está representada. La prueba debe reproducir, en la medida posible, la condición que puede controlar el desempeño.

¿Qué debe hacerse antes de cambiar de proveedor?+

Confirmar causa, condición de aplicación, equipo, preparación y variables de campo. Cambiar de proveedor sin aislar el mecanismo puede impedir saber qué originó el problema.